¿Qué es el polen?
La palabra “pollen” procede del latín “pollen-inis”, que
significa “flor de la harina” o “polvo muy fino”. Los granos de polen son
partículas fecundantes con potencialidad masculina, necesarios para la
reproducción de las plantas superiores ya que su misión es la de fecundar a los
óvulos para dar lugar a la formación de semillas y asegurar, así, la
continuidad de la especie.
En algunas especies el polen realiza su función en la misma
flor o en la misma planta que lo ha formado, pero en la mayoría de las
especies, el polen resulta viable si alcanza una ovocélula de otra planta de su
misma especie.
El polen se forma en unas bolsitas o vesículas llamadas
sacos polínicos que, en las plantas más evolucionadas, las angiospermas, se
sitúan en los estambres de las flores.
Ejemplos de pólenes
Cuando el polen está maduro, la antera se rasga, saliendo éste al exterior. El traslado del polen desde el órgano donde se ha formado hasta la parte femenina de la flor se conoce como polinización y puede efectuarse según las diversas características de cada especie. Por anemofilia, cuando los pólenes son arrastrados y diseminación con el viento y por entomofilia, cuando la polinización es por insectos (abejas, mariposas, escarabajos, etc.)



No hay comentarios.:
Publicar un comentario